martes, 2 de febrero de 2010

Diario de Irlanda. Capítulo 17: El mar de Irlanda.

Hoy he ido hasta Malahide, un pequeño pueblo al norte de Dublín famoso por su castillo. Está a unos 20 kilómetros de Dublín y puedes llegar a él en autobús o en tren. El castillo está a las afueras del pueblo. El castillo es pequeño pero lo que más te impresiona es el lugar donde está emplazado: una enorme extensión de campos y un frondoso bosque sin ningún eucalipto, no como en Galicia. En el bosque hay también un parque para los niños pequeños y un ferrocarril en miniatura que yo no vi, se me pasó.


El pueblo de Malahide es pequeño también. Los edificios son pequeños pero hay mucha gente por las calles. Debe ser un lugar muy apreciado por los jubilados de Irlanda ya que hay muchos ancianos viviendo por la zona. También debe ser un importante centro turístico, ya que hay un gran hotel y varias pistas de tenis y de golf. Malahide tiene un puerto que comunica con una playa bastante grande. Obviamente no había gente bañándose, aunque sí había gente paseando.


De camino a Dublín me he fijado en el paisaje. Es muy parecido al paisaje gallego, con pequeños campos de cultivo. También había casas más grandes que las que puedes ver en Crumlin, por ejemplo. Muchas de ellas tenían extensos jardines muy cuidados y amplios cercados, muestra de que la gente que vive en las afueras tiene un alto poder adquisitivo en general.


Mañana es ya mi último día. Esto ha pasado muy rápido, tanto que casi no me di cuenta. ¡Por mí me quedaba una semana más!

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